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sábado, 30 de marzo de 2013

Comunidad Atea®


Hace rato ya de la polémica que se desató en giro a un término que utilizamos algunos compañeros ateos en las redes sociales: “Comunidad Atea”. Me llovieron los mazapanazos, patadas y defínelosieresmuysácalepunta del Chairoateo con alma Tork, del chidísimo Kalepsheel y del muy respetable Miss VforVancouver respecto al uso de tal palabreja. Bueno, no lo olvido. Así, igual al 2 de octubre.

Total que la carga de la prueba recae sobre quien esgrime tal término. Después de una sesuda y profunda investigación realizada sobre lo que sociológicamente se entiende por el término “comunidad” y a fin de evitar la vergüenza que consiste en sacar una definición del diccionario, así sea de la RAE (por favor, démosle altura a la investigación seria), encontré una definición que más o menos reza así:

“Comunidad sirve, a la vez, para decir quiénes y cómo somos “nosotros” y, en el mismo movimiento, quiénes y cómo son “ellos”. La lista de atributos que podría estar en la base de estas convocatorias de tinte comunitario es, en principio, ilimitada. Así, comunidad puede remitir a maneras de vivir, prácticas de trabajo, modos de consumo, orientaciones sexuales, orígenes étnicos, identidades de género, creencias religiosas, inscripción en relatos y tradiciones regionales, nacionales o locales, formas de ocio, lugares de residencia, prácticas “alternativas”, y muchos etcéteras más.

De tal forma, comunidad indica lo que somos hoy, sí, pero también anuncia nuestras potencialidades de cara a un futuro presumiblemente mejor que este presente, el que por varias razones nos parece condenable. Comunidad describe lo que existe, pero también denuncia lo que nos falta e indica aquello de lo que carecemos; o bien, en variantes más propositivas, anticipa lo que podríamos llegar a ser, aquello en lo que podríamos (y, en fuerte tonalidad normativa, deberíamos) convertirnos”[1]

Bien. Empezando por la primera característica que se llama “maneras de vivir”, cabe hacernos una pregunta: ¿la manera de vivir de los ateos es compartida, similar, parecida? Si bien podemos encontrar que mil ateos viven en una sola ciudad, no por ello comparten la misma forma de vivir; vamos, a veces ni siquiera se parece. Hay estudiantes, desempleados, amas de casa, maestros, profesionistas de varias ramas, académicos, técnicos… Cada uno en su esfera particular.

¿Prácticas de trabajo? Pues algunos ni siquiera tienen empleo.

¿Modos de consumo? Entre izquierdosos marxistas rojos de ultra izquierda y derechistas recalcitrantes y apologistas del orden de las cosas, ¿cómo podemos asumir que los ateos tienen modos de consumo que al menos se asemejen?

Orientaciones sexuales: entre los ateos hay de todo. Heterosexuales, homosexuales, bisexuales, transgénero, asexuales (jaaaa) y hasta homofóbicos. Desechado.

Orígenes étnicos: *cof, cof* vivimos en México. Si bien nuestro origen étnico es similar, eso no tiene absolutamente nada qué ver con ser ateo.

¿Identidades de género? No, dado que dentro de un solo grupo de ateos podemos encontrar machismo, feminismo o valemadrismo.

Vamos con las creencias religiosas. ¿Cuáles? Ok, siguiente.

Inscripción en relatos y tradiciones regionales, nacionales o locales. Aquí vale la pena indicar que hay una diferencia enorme entre una cartita fúrica dirigida al imbécil en turno que osa darle de patadas a nuestro pesebre y la recopilación de códices, leyendas y tradiciones escritas que le dan un sentido a una comunidad que sí exista. Descartado.

Para no hacerles el cuento largo y no parecer demasiado obvia, es evidente que el significado de “comunidad atea” no existe. ¿Es comunidad un grupo de gente sólo porque no cree en dios? No, solo somos individuos sin dioses, descreídos, probablemente escépticos, que pueden o no estar en un grupo o colectivo; podemos ser una asociación o una ONG que cuente con una descripción clara sobre los objetivos de la organización (cualesquiera que éstos sean) pero que no sujete o imponga a sus integrantes una manera de vivir, una orientación sexual o un modo de consumo porque no puede (ni debe) hacerlo.

Así las cosas, me quedo con mi término “Comunidad Atea®” para uso exclusivo de las fuerzas del troleo. No importa si quieren usarlo porque, como dice mi compa Enoch, los chistes son del dominio público.



7 comentarios:

  1. Su Señoría, objeto el uso de «muy respetable» al referirse a mi persona.

    Con respecto a todo lo demás, eso era, de una manera similar pero expresado de manera tal que atentara contra todo el buen gusto y la moral establecida, lo que pretendía yo tratar de querer insinuar al negarme a pertenecer a una «Comunidad Atea» con mayúsculas, y menos aún a una «comunidad atea» con minúsculas. Es una simple cuestión semántica, pero es importante hacer esa distinción toda vez que el lenguaje escrito es la única forma que tenemos de comunicarnos con personas que no conocemos.

    Saludos cordiales.

    V.

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    1. En aras de preservar la correctitú política, la cuestión semántica y con el más desinteresado afán de que este asunto quede en el interné para la diversión y esparcimiento de todos los involucrados, desde este momento la Comunidad Atea® decreta y ordena que dicha denominación se transforme a "Familia Atea" (con mayúsculas) para, de esa manera, podernos sentir como en casa (así, como cuando uno llega a casa y nadie nos hace caso, nos ignoran y, en el mejor de los casos, nos mientan la madre).

      Protesten lo necesario.

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    2. Y por aquello de "no te entumas", se ha realizado una exhaustiva investigación sobre el lema que podría tener la nueva Familia Atea. Pensamos inmediatamente en el famoso "Seamos Todos Hermanos"; sin embargo, este lema ha sido utilizado por la Cruz Roja desde su fundación. Como resultado de ello, el lema será algo similar que haga alusión a los lazos familiares que deben existir entre todos los ateos; por ello, el lema a utilizar será "Seamos Todos Cuñados". Se sugiere poner guapos a las hermanas y hermanos correspondientes.

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  2. Recuerdo bien el asunto, pues fui el primero (que yo sepa) en quejarme.

    Precísamente porque tenía en mente que la palabra comunidad abarca más que sólo hacer bola mi disgusto fue mayúsculo (y no les doy nada) al ver que publicaban una misiva, no a nombre de una comunidad atea, sino a nombre de LA comunidad atea, como si sólo fuese una y fuera hegemónica. Más aún, había quienes hablaban de LA comunidad librepensadora ─igual, sin matices┴.

    De ahí que yo brincara y dijera: «Ah chingá. ¿Qué es eso de LA comunidad atea? ¿A poco nomás es una? ¿Aquioras preguntaron? ¿Si soy ateo y no soy parte de LA comunidad ejerzo sin título?»

    Un muy buen inició para el análisis. Para que vean que no hay tal cosa y, si quieren hacerla, mínimo defínanla.

    Año 2013 EC. ─ 14 EE.

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    1. Pronto se comenzarán a emitir las correspondientes credenciales, cédulas profesionales y títulos de grado para tener acceso a La Comunidad. Obvio, irán firmado por el rey o la reina del ateísmo en turno.

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  3. Propongo el término Constelación Atea, ahora que está eso en boga.

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    1. Lo mismo que para VforVancouver:

      "En aras de preservar la correctitú política, la cuestión semántica y con el más desinteresado afán de que este asunto quede en el interné para la diversión y esparcimiento de todos los involucrados, desde este momento la Comunidad Atea® decreta y ordena que dicha denominación se transforme a "Familia Atea" (con mayúsculas) para, de esa manera, podernos sentir como en casa (así, como cuando uno llega a casa y nadie nos hace caso, nos ignoran y, en el mejor de los casos, nos mientan la madre).
      Protesten lo necesario."

      Se acepta la moción: "Constelación Familiar Atea".
      Han dicho.

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